Los arcos que las obras de rehabilitación habían dejado al descubierto eran de un siglo antes.

De la mano del arqueólogo municipal de Dénia, Josep Antoni Gisbert, y en el marco de un núcleo histórico como Baix la Mar, en la calle Pont, las obras para dar inicio a Els Magazinos han supuesto un descubrimiento vital: los arcos que las obras de rehabilitación habían dejado al descubierto eran de un siglo antes, una arquitectura del siglo XVII, perteneciente a la época de Felipe III, cuando el duque de Lerma era señor de Dénia, siendo visitada por el rey hasta en tres ocasiones.

El cuadro que en 1613 pintó Vicent Mestre de la expulsión de los moriscos desde el puerto de Dénia sitúa parte de la historia: tras la aduana del puerto aparece un edificio donde hoy se sitúa Els Magazinos, la denominación con la que los franceses de la Guerra de la Sucesión llamaban a este antiguo almacén portuario.

El historiador del arte Ángel Campos-Perales demostró que Felipe III había mandado construir justo en la misma ubicación de de la calle Pont un inmueble para albergar las cocheras y carruajes reales. Era una de las infraestructuras con las que el monarca deseaba contar durante una próxima visita a Dénia. «Un magnífico ejemplo de arquitectura clásica realizado por buenos maestros de obra y buenos picapedreros», refleja Campos-Perales. Hecho para perdurar en el tiempo. Tras morir Felipe III su uso previsto cambió. Pasó a ser almacén portuario y más tarde, en el siglo XX, una de las fábricas de juguetes más relevantes de la ciudad, la de José Monllor Llinares.

Como señala Josep Antoni Gisbert, la investigación apunta que el de Els Magazinos es un edificio fundamental de la historia de la ciudad. El impulso de nuestro nuevo centro gastronómico y cultural pone de relieve la importancia de nuestra propia memoria.